martes, 20 de agosto de 2013

Acabo de encender la tele, qué vergüenza

Acabo de encender la tele, qué vergüenza "En lo poco que he visto anuncios me he dado cuenta de la actualidad total de hoy en día".
Anunciando el casino que van a construir, fomentando el juego en internet para que gente que salga de la realidad en un futuro, sino ha quedado ludópata perdido, se dirija a este.

No he visto anunciadas las gafas google mas que por mi cuenta y en las noticias, una noticia que revolucionará la sociedad de nuestros tiempos como pueden ser las nuevas tecnologías como ordenadores cuánticos o la radio de tu coche, pero con la televisión no ha habido ningún avance. Es más, cada vez que la enciendo para olvidarme de mi día con una buena película -que nunca encuentro- no solo olvido mis preocupaciones, sino mis propias soluciones a responsabilidades que se anulan. Como si no quedase nada por lo que vivir.
En cinco minutos casinos por internet, Crash Bandicoot vendiendo detergente. Nos venden zumos de naranja como si fuera un orgullo valenciano a pesar de que este se pierde de camino al norte. Curas homosexuales vendiendo confesiones ajenas, te piden que la veas como clientes que dentro de poco harán esto y lo otro como si ya te tuvieran ahí. 
Con quién preferiría tener confianzas es con mi farmacéutico, no necesito que me recuerden lo alegre y divertido que sería, anuncian sin pudor, cualquier cosa que tenga o quisiera meterme por el recto para cagar mejor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario