viernes, 27 de diciembre de 2013

Bipartidario de dividir el Estado entre más de tres... entre todos podemos.

Nos tienen reprimido nuestro derecho a gobernar, nuestro derecho como pueblo al patrimonio de todos, y eso es algo que nos amarga la existencia como seres inteligentes un poco más. Como cuando nos echan la culpa por algo que no hemos hecho, ni mucho menos por haberlo roto como si el gobierno procurase dejar todo como estaba pegando los trozos que se han caído por la crisis, pero el problema es que nunca ha estado nada bien.
Y es que en el momento que entra el poder en juego a manos del dinero es seguro que se va a corromper por todos los costados posibles cual dique apunto de estallar por donde se van saliendo a espuertas la financiación de un país, y lo malo es que siempre quedan perforaciones o goteras lo cual empeora más aún la situación.

Supongamos por un instante que no pagamos nada, ni impuestos ni por las necesidades básicas -o incluso por coger el metro. Aún así, aunque pudiéramos "retirar" ese dinero con el que ya cuentan algunos, a medida que nos lo van encareciendo todo más, sería injusto ver que unos puedan permitirse más por el lujo de poder robar cuando eso ni es un derecho ni mucho menos un oficio aunque cada vez empiezo a creer más que el oficio de ladrón es más noble que el de político.

Todo un sistema que se viene abajo desde hace mucho tiempo atrás, y que encima no genera beneficios porque no saben -o no les interesa- invertir en otra cosa que no sean sus cenas de nochevieja y viajes al extranjero que, por cierto, deberían viajar líderes que al menos supieran hablar algo el inglés. Y encima recortan en educación por si no hubieran habido generaciones que se quedaban atrás en lengua extranjera y pronunciación. Pero claro, en lugar de hacer las cosas bien, ponen a cualquier tonto a hacer una redacción absurda en inglés y luego tan contentos. ¡Qué vergüenza!

¿Que acaso no puede decidir cualquiera qué es lo que necesita el país? Todos excepto quien debería decidirlo, quien ha sido elegido "democráticamente" (como si supieran de verdad quién es quién realmente). El arte de "engañar" no es fácil, pero es que hasta en eso les sale mal, total "mientras no me vea la mayoría".

¿y quién va a ser luego el listo que tenga que venir a solucionar todo esto como siempre? El pueblo, en efecto. Es por eso que hay que hacer un rápido llamamiento a vísperas de un nuevo año de duras elecciones que, como aún muchos desconocerán, viene siendo dominado por un bipartidismo muy radical y que ni aún votando a terceros para que se echen los trastos entre más, parece que vaya a cambiar nada. 

Las soluciones que se dan aquí presentes no se tendrán en cuenta a menos que la inteligencia social vaya pensando por sí misma qué medidas debería tomar que, dios no lo quiera, podría acabar de alguna forma de revuelta social como mejor alarma para cambiar las cosas... otra vez.

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