jueves, 2 de octubre de 2014

Críticas que no dan a basto ante tal avalancha de noticias fachas

No recortan al obispado. Qué avispados, verdad?
Estupendo, los que llevan una vida de "austeridad" y que no necesitan nada para sus vicios, familia ni posibles inversiones (porque no todo tiene por qué ser malo) no se les priva de los intereses de este país... ¡pero si no pagan ni impuestos por el IVI!
Se acabó, voy a declarar mi casa una capilla.

Al menos no todo es negativo en la villa del señor. El papa ha dicho algo coherente: "El infierno no existe y Adán y Eva son una fábula."
¡Qué me dices! ¿¡Y yo toda mi vida basando mis creencias en un cuento chino, en una farsa!? ¡¿En qué creeré ahora?!
Esto sigue estando al margen de los que creemos en el creacionismo, ¿verdad?

[Ya hablaré de mi particular forma de tener creencias, que suele ir a contracorriente del resto de la humanidad]

Sin embargo, lo que sí puedo contar después de ver cómo expulsan a cuatro intergantes de IU en el Parlamento por tratar temas de corrupción y transparencia, es que es que estamos viviendo una época de cambio tan grande que podríamos llegar a ser el ejemplo a seguir de otros países como Estados Unidos a quienes muchos tomaban erróneamente como ejemplo. Quizá el dinero no vaya a desaparecer de un día para otro pero sí se notará gradualmente como lo que nos mueven son otros intereses y valores que se pueden conseguir o no con el dinero como la aceptación y el cariño de la gente en lugar del poder falso que da el patrimonio adquisitivo.

Lo que sí nos concierne y debería preocupar a día de hoy no es sólo el cambio que queramos dar de nosotros mismos ni de la sociedad, sino el cómo hacemos para organizarnos tanta gente en función y en base al dinero que nosotros mismos nos privamos de manipular en base a los impuestos y dónde van a parar erróneamente y por qué manos pasa este y cómo o en qué acaba inútilmente.

Nuestros intereses y valores están claros, basta, como debería hacer más de un político, con salir a la calle y preguntar a la gente de a pie. Esa gente de a pie que vaga dando tumbos junto a otra gente en manifestaciones y huelgas que cada vez se hacen más evidentes como la de TVE, cuyos trabajadores impidieron la realización de un noticiario entre pitos y flautas.


Estamos en una guerra de intereses, y aquí lo único interesante -e inconcebible- es que los de arriba no tengan el mismo interés que el pueblo al que representan. Tanto es así, no solo a nivel nacional, sino que hasta en China se manifiestan por no ser representados sus intereses e ideales, pero ¿Qué pasa? ¿Cuál es la solución a todo esto? Cabría preguntarse.
No la hay. Así de claro. Está en nosotros mismos. Nuestras actuaciones de cambio y lo que hagamos al fin y al cabo determinará el futuro de nuestro destino, seguir esperando unos cuantos años más a una dictadura o que aparezca otra dictada por alguien que tampoco represente lo que el pueblo dice. Porque no vivimos en una democracia real, no sabemos lo que es eso, pero, sabiendo lo que necesitamos, basta con ser democráticamente justos y transparentes para que, una vez se recupere lo que es nuestro, puedan llegar todas las órdenes e ideas a buen puerto sin que se nos pongan trabas ni dificultades ya que podemos trabajar en todo ello.

Quizá, como primera medida, sugeriría -tanto para los políticos como para los futuros ayudantes del cambio- que hicieran una lista de prioridades como yo tengo la mía y a ver si, en tanto y cuanto más coincidan más financiación se debería llevar a cabo. Porque somos una potencia rica en ideas, pero somos muy poco prácticos a la hora de aprovechar los grandes talentos que se derrochan prefiriendo emigrar a tener una vida miserable e impracticable aquí dentro, porque hay a algunos a los que no dejan avanzar, y, quizás por eso en el puesto número tres de mi lista se encuentre el I+D+I.

En el puesto número uno, puesto que los niños son el futuro, y personalmente hace falta una reforma educativo-creativa como ya he denunciado varias veces, estaría la Educación. A expensas de la Sanidad que iría la segunda, puesto que no se puede ser un país fuerte y culto si estamos enfermos. Y eso que somos fuertes y sinceramente no necesitamos de tantas pastillas ni medicinas para subsistir, por eso querría aclarar que incluiría en esta remedios naturales y herboristería.


Todo tipo de entretenimiento, incluído el arte que es cultura que tanto ha sido achacado, iría detrás con los convenientes recortes en TV y entretenimiento de tipo "subvenciones taurinas" donde se mata literalmente al toro, fútbol -por mucho que les pese a muchos- y se tendría que llevar y dirigir todos estos recortes hacia el ocio que tanto beneficio genera junto al consumo de barra en fiestas junto al arte. Las subvenciones a la cultura NUEVA, dicho sea de otra forma, el ARTE, se llevaría la mejor parte en tanto y cuanto no estaría mermada por la falta de libertad de expresión de los medios a los que llamaría ahora mismo "miedios", a la cual se le podría redirigir los impuestos preparados para la TV y entretenimiento de la misma forma en la que el propio cine español está tan mal subvencionado como justa es la justicia en el país con los injustos, oséase, los políticos corruptos para con el pueblo.

Y si bien es cierto que habría que cambiar la constitución que permanece intacta desde 1978, no es más que papeleo y cualquiera con dos dedos de frente sería capaz de escribirlo. Y mucho más fácil leerla, una nueva, y firmarla todos los españoles como que estamos de acuerdo de la misma manera en la que se procede a las elecciones de un nuevo presidente y partido... -¿Mediante bipartidismo preelegido? -No, mediante votaciones.

Adiós, buenas noches, y muy buenas.


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