sábado, 11 de octubre de 2014

La niña que cargaba todo el peso de la educación a la espalda

Podría ser un microrrelato, pero no, es una crítica tan real como pura y dura en esta sociedad que más que consumista es estúpida.
Y perdónenme el atrevimiento, pero no miento si digo que vi el otro día por la tarde a una niña volver de clase a su casa con la mochila por los suelos (lo que ha hecho la moda también, pero ya hablaremos de eso) y -seguro que- repleta de libros.
¿A qué se debe tanto peso a cargar en los niños? ¿Qué no hay mejor símbolo que la cartera por los suelos del peso de la educación que tienen y tendrán que soportar?

Puede que no sea muy oportuno ni público hablar de los libros digitales para el mero estudio o repaso de todas las tareas de lectura que se les mande, porque quizá tampoco sea una medida apropiada y accesible a todo el mundo hoy en día, pero lo que no pueden es permitir que una sociedad moderna realice todos los deberes a papel para luego desecharlos cuales exámenes pasados como cada cinco o diez años que borrarán (mediante modernas basuras electrónicas) y convertirán en tiras todo lo que una vez vino de un árbol.

No sería justo decir que "fuera los folios" porque se talan árboles, y menos cuando me dedico en chapa y pintura al negocio de escribir sobre papel, pero sí que, dada la cantidad de colegios -tanto públicos como no- que hay tanto en España como en todo el mundo, si por lo menos se fomentase la utilización de material reciclado se ahorraría mucho CO2 y no morirían tantos árboles que hacen falta para la vida mediante el oxígeno que aportan. Algo que llevamos aprendiendo de primaria, pero que nunca nos hemos atrevido a poner en práctica. ¿Y por qué? Porque a los profesores no les parece "higiénico" o "limpio" utilizar papel reciclado -quizás para alguna profesora de clase de dibujo- pero a mi no me parece educativo, sobretodo si queremos crear una sociedad ecológica y que contribuya al medio ambiente empezando por los niños. Los más receptivos.

¿Sabéis que llevaba esa niña en la cartera? Pues yo tampoco pero me lo imagino: Conocimiento del medio o naturales que algún día será dos libros de física y química y biología si decide esa rama específica o pasará a ser Geografía e Historia, esa asignatura tan odiada por su escaso valor en el tiempo presente; el libro de Matemáticas que pasará a ser además de un libro "tocho" (como decíamos) una basta libreta de apuntes numéricos aunque cada vez empiece a ver más y más letras entre sus números; Lengua y literatura como todos los libros que le harán leer y moldear su pequeña cabecita aprendiendo otros idiomas como sería el inglés o, quién sabe, el alemán; ¿Ética? ¿Religión? ¿Hace falta que siga?

Últimamente empiezo a creer que para lo que de verdad sirve el colegio, es para aprender a estar en convivencia y respetuosamente con el resto de compañeros con los que podrías tener que trabajar, ya sea para proyectos o por mero entretenimiento en el patio del recreo. Porque, si os soy sincero, se aprende más ahí que en las aulas. Y, como todos, sabemos que siempre se salvan aquellos profesores a los que más recordaremos por sus valores y apreciación específica en cada uno de nosotros cada año. Tantos nombres, tantos alumnos y tantos libros... si no fuera por esos modernos pensamientos de los profesores, aún seguiríamos estancados en el tradicionalismo de "aprende de memorieta y vomita todo lo que sepas" el cual, espero, que algún día deje de ser el lema no escrito del estudio en el colegio.

Sólo cabe esperar que al menos no supriman esas optativas como son música, pintura, artes escénicas o arte en general. Aunque yo ya he visto de todo a mi paso de los años por diferentes cursos y viendo diferentes años escolares. ¿Qué les darán a los niños que son también cada vez más altos?

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