lunes, 6 de octubre de 2014

El adineramiento del ser humano. Nunca mejor dicho.

El adineramiento del ser humano consiste en la necesidad e impreiosa necesidad y obcecarse a una indecencia imagen de lo que un pensamiento piense en sentido contrario a los intereses mayoritarios, y a eso se llama política, y corrupta, en el sentido -en tanto y cuanto que la mayoría de jóvenes pudiera entender- que no representa lo que una sociedad piensa, pide y necesita.
Es posible que más allá de intereses propios esté el inconsciente de una sociedad hipócrita que se acuse entre ellos mismos cometiendo los mismos delitos o pecados o injurias, como queráis llamarlo, aunque muchos lo llamen falacias.
Si bien quizá no sería necesario permitir el voto a los mayores de dieciséis por lo menos, por como avanzan las cosas acabarán siendo antes mayores , hacen falta pensamientos frescos, nuevos y diluyentes de las malas costumbres y tradiciones que nos hacen parecer el más simio enfrascado en las cavernas pero entre paredes y ventanas de cristal. Podríamos comparar perfectamente la responsabilidad de manejar un coche con conducir por las vías de esta ciudad como ser independientes que somos...-digo yo a mis veintiún años.

¿Es normal pedir dinero?
Pues sí, casi tanto como pedir dinero indefinidamente a tus padres para salir e ir a donde quiera que te haga sentir bien y lo pases en compañía.
¿Es quizá una forma de robarnos a todos la mejor forma de hacerlo?
Pues quizá mientras no se lo impida nadie, cada vez irán estando más viejos y menos les privaréis de los lujos que se hayan podido estar pegando toda la vida. Como supervivientes a la justicia de grandes atentados y genocidios. (Curiosa última palabra)
Si al final no somos más que monos queriendo aferrarse a los intereses de un clavo ardiendo.

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